Imaginaos.
Tenéis una comida o cena en casa y no os queréis complicar mucho la vida con el tema aperitivo. Pues aquí están estos fantásticos champiñones para salvaros la vida.
Ni al más negado en los fogones se le resisten. Cosa más fácil dudo que exista.
Ahora, hay que saber como prepararlos para que queden espectaculares. No hay cosa más horrorosa que encontrarse un plato de champiñones mustios a los que miremos con cara de pena, ¿verdad?
Eso se acabó. Así que plantad oído que ¡aquí vienen los trucos!
Dificultad: Apto para teletubbies.
Tiempo de preparación aproximado: 10 minutos.
Raciones: 1 platazo de 5 estrellas
INGREDIENTES
- 1 bandeja de champìñones (unos 250-300 g.)
- 3 dientes de ajo
- aceite de oliva virgen extra
- perejil fresco
- una cucharada sopera de zumo de limón
- sal
- una pizca de pimienta negra molida
Hace tiempos inmemoriales que quiero preparar esta torta.
No sé si incluso poner A.C. en la fecha de enamoramiento.
Fue verla y el Cupido gastronómico me lanzó todo lo que tenía a mano...flechas, arcos...Y por la pinta que tiene la torta, creo que esa especie de taparrabos que se gasta también me lo lanzó.
Aprovechando que ando embarcada en el reto Reposteras por Europa, y como tarde o temprano este destino tenía que llegar, pues a esperar que tocaba.
Y este mes, ¡por fin! Llegamos a Portugal de la mano de Montse, del blog No sin mi táper.
Viendo lo que se cuece por el país vecino, este mes vamos a disfrutar de lo lindo, porque tiene una gastronomía lujuriosa a más no poder.
Mi propuesta para este mes, como no podía ser de otra manera, es esta torta de laranja: extrajugosa, muy húmeda y con un aroma y sabor a naranja que te deja "patas parriba". Sensacional.
Ahora, aquí tengo que hacer un inciso, la receta original triplica la cantidad de azúcar que yo os propongo...fue ver que utilizaban casi 400 g. de azúcar e "ipso facto" me empezaron a rechinar los dientes...¡qué barbaridad!, pero por lo visto, a los lusos les gusta el "asuquita" cosa mala.
Así que nada, adaptad la cantidad de azúcar a vuestro gusto personal y preparaos para disfrutar lo que no está en los escritos.
Dificultad: muito fácil
Tiempo de preparación aproximado: 15 minutos preparación de la masa + 40 minutos de horneado.
Raciones: 8-12 personas.
Molde: rectangular de 35 x 25 cm.
INGREDIENTES
- 8 huevos "M" a temperatura ambiente
- 150g. de azúcar + otros 30g. para la cobertura
- 80 g. de mantequilla sin sal
- ralladura de 2 naranjas
- y el zumo de esas dos naranjas (200 ml.)
- 30 g. de harina de repostería
- 1 pizca de sal
Nunca lo hubiera dicho.
Esto es lo que pensé cuando vi, investigando para el reto Reposteras por Europa que nos propuso Magdalena, del blog Dulces postres Magdalena para este mes, que en Rusia la manzana asada era un postre típico...¿En serio?
Así que le llegó el momento a esta gran receta, en la que en lugar de poner la versión rusa pelada y mondada, la he españolizado un poco convirtiéndola en una súper receta de la "Rusia cañí".
Y me viene fenomenal publicarla ahora, antes de que llegue el epicentro del verano y la palabra turrón nos suene a objeto volador no identificado. A fuera de madre, vaya.
Más de uno seguro que todavía tendrá por casa alguna pastilla de turrón olvidada y que a duras penas llegará a la Navidad de este año, bien porque caduque antes, o bien porque la almendra no aguante estos calores "de secarral" de los que disfrutamos tan ricamente en nuestro país. Y cuando la almendra empieza a tomar ese sabor rancio, es muuuuuy desagradable.
Creo que, al igual que ha pasado con los helados, el turrón debería ser un producto desestacionalizado, y que no consumiéramos solamente en Navidad, ¿verdad?
Así que no, por favor, démosle mejor uso a esa pobre pastilla de turrón porque esta receta os lo está pidiendo a gritos.
Dificultad: para los que ya hayan descubierto lo que es un descorazonador.
Tiempo de preparación aproximado: 1 hora más o menos entre la preparación y el horneado.
Raciones: las que queramos preparar.
INGREDIENTES
- manzanas de la variedad Golden
- turrón del blando (turrón de Jijona)
- Mantequilla
- leche desnatada, semi o entera para preparar las natillas (la que prefiráis)
- sobre o sobres de preparado para natillas (dependiendo de las manzanas que preparemos)
- canela en polvo para decorar
Etéreo, liviano, volátil, delicado y muy, muy esponjoso.
Vamos, que este bizcocho es lo más.
En EEUU este bizcocho es un clásico. Cosa un tanto extraña cuando ves lo hermosa y oronda que anda gran parte de la población estadounidense. Pero sinceramente, creo que esos son los que le tienen alergia a la cocina, los que se atiborran de hamburguesas XXXXXL y de comida rápida a tutiplén. Desde luego, si probaran la fantástica repostería que tienen en el país, las máquinas de las analíticas no se quedarían atascadas por colapso.
Si no habéis probado nunca un angel food cake no sabéis lo que os estáis perdiendo, sobre todo porque tiene un contenido en grasas y en colesterol = 0.
Así que, para todos esos que ya vais correteando como posesos por los polígonos industriales de vuestras localidades para poder embutiros en el bikini con un mínimo de dignidad, y para aquéllos que ya estáis estupendos y queréis seguir estándolo, este es vuestro bizcocho.
Cuando le hinqué el diente por primera vez, su textura me recordó a la del interior de los donuts...tan esponjosa y tan rica...pero claro, quitándole todas la "E-", aditivos y guarrindongadas habidas y por haber que le meten a la bollería industrial. Maravilloso, ¿no?
Porque a ver...¿qué se puede esperar de algo que aguanta meses metido en una bolsa?
Además, es perfecto para mojar en leche, en chocolate o, simplemente para engullirlo a "palo seco".
De verdad os digo que merece la pena invertir muy pocos euros para haceros con este molde tan particular, que además os servirá para preparar cualquier otro tipo de bizcocho.
Una vez lo probéis no pararéis de prepararlo...
Dificultad: saber encender las varillas eléctricas.
Tiempo de preparación aproximado: 10 minutos preparación + 45 minutos de horneado.
Raciones: 12-14
Molde: especial para angel cake de 18 cm. de diámetro.
INGREDIENTES
Para el bizcocho de ángel:
- 9 claras de huevo (330ml.)
- 100 g. de azúcar
- 100 g. de harina para repostería
- 1 cucharadita de cremor tártaro (o si no tenéis, 3 gotitas de vinagre de vino blanco)
- el zumo de medio limón
- la ralladura de 2 limones
Para la cobertura:
- zumo de medio limón
- azúcar glass (id poniendo cucharadas hasta conseguir con el zumo una glasa densa)
- unos 50 g. de queso de untar tipo Philadelphia
- crocanti de almendra para decorar
Este mes, en el reto Reposteras por Europa cambiamos de tercio.
Europa queda aparcado por este mes y nos quedamos en la Península.
Pili, autora del blog Tothom a la cuina y creadora del reto, nos propuso para este mes de mayo elaborar un producto típico de la zona en la que vivimos, así que en mi caso nos quedamos en la Comunidad Valenciana.
La verdad es que no me ha tocado investigar mucho, ya que este manjar que os traigo hoy lo adoro desde que lo descubrí gracias a Conchi, una amiga de mi madre (y también mía, claro).
Mejor dicho, para mí no es Conchi, sino la "teta Conchi", que es como cariñosamente yo la llamo.
No veas en el berenjenal en el que metí a la pobre mujer para que yo sacara la receta...jajajajajaja, el "wasap" lo dejamos hecho polvo, vaya.
El tema está en que busqué la receta de la moixàvena por internet, y al ver que prácticamente todo el mundo la elaboraba de la misma manera, me la guardé en favoritos y ahí la dejé para prepararla para el reto.
Justamente el día en el que voy a prepararla, veo por la mañana a la teta Conchi, y como iba a preparar uno de sus dulces fetiche y que le salen bordados, le dije: "casi que te paso la receta que he encontrado por wasap a ver qué te parece y para que veas si es así como tú la haces..."
Nada más verlo me dijo que ella no utilizaba esas medidas, que utilizaba las cantidades que le dio una amiga suya de Xàtiva, que es de donde es originaria la moixàvena.
Como la suya ya la conocía y me encanta, pues quedamos en probar con la que encontré por internet, por comparar...
Madreeeeeee, menudo desastre. Con eso lo digo todo. Después de unos 100 mensajes de wasap (con llamada telefónica incluida), opté por descartar y tirar directamente a la basura el primer paso de la receta, porque ni de lejos se parecía eso a lo que ya se tenía que ir pareciendo...así que para qué desperdiciar más ingredientes...
La solución estaba clara: dejarse de pruebas e ir a lo seguro, a la receta infalible.
Teta Conchi, gracias por tu paciencia...
La moixàvena es un tipo de "coca" muy particular, que te hace viajar a los sabores de la repostería de siempre, y que va tomando unas ondulaciones que la hacen característica durante el proceso de horneado.
Y he aquí el resultado. Crujiente por fuera y tierna y jugosa por dentro.
Sencillamente maravillosa.
Dificultad: siguiendo esta receta, muy baja, como de la planta sótano...
Tiempo de preparación aproximado: 10 minutos preparación de la masa + 35 minutos de horneado.
Raciones: sale una bandeja de horno.
INGREDIENTES
- 2 tacitas de café de agua (140 ml.)
- 1 tacita de café de aceite de oliva virgen extra (70 ml.)
- 1 vaso de los de agua de harina de repostería (150 g.)
- 4 huevos "M" a temperatura ambiente
- manteca de cerdo (opcional, yo no le he puesto)
- azúcar y canela