Esta receta se la dedico, en especial, a las mamás.
Bueno, a las mamás y a algunos más...
Por un lado a los estudiantes que se van a compartir piso. Esos mismos que cuentan las horas por salir del nido familiar para que nadie les controle, pero que luego los ves en el tren con un maletón lleno de ropa y otro "peaso" de maletón, más grande aún si cabe que el anterior, repleto de tuppers hasta los topes. Y por otro lado a los recién independizados. Esos mismos también que, o van todos los días a comer a casa de la mami (mira tú que independencia más particular...:D) o llenan toda la armariada de Yatekomos...
Y volviendo a las primeras...sé que sois muchas las mamás que tenéis que lidiar día a día con la comida de los peques.
Porque claro, en la mayoría de las ocasiones estos no quieren ver la verdura ni en pintura, o (en el mejor de los casos) aunque la quieran ver, siempre acaban apartándolo todo en el plato.
¿Solución?
Pasarlo todo por la túrmix porque, ojos que no ven, paladar que sí siente...
Esta versión de tagliatelle la descubrí por casualidad en el programa de Canal Cocina: "Lúcete con Loleta", y ella misma contaba que se la preparaba de esta manera a su hijo para que acabara comiéndose las (horrorosas, según él) verduras. Y vaya éxito, porque el vástago en cuestión adoraba esta receta. Su madre, para que no supiera qué llevaba siempre le decía que era "una salsa secreta" (si se llega a enterar que es una salsa repleta de vitaminas y minerales le da un síncope...). Sólo años más tarde, cuando el hijo quiso preparársela un día a sus compañeros de piso, tuvo que revelarle la receta, y no veas la cara que pondría el chaval...¡¡¡se quedaría alucinado!!!
Digo yo que se preguntaría: ¿En serio una salsa de verduras puede estar tan buena? Pues sí.
En mi caso, nada más verla salí "escopetada" a por papel y boli para apuntarlo todo...y qué salto del sofá más agradecido, porque desde que la probé se ha convertido, sin lugar a dudas, en una de mis versiones de pasta favoritas. De hecho, mi madre, que no es una gran amante de la pasta, (y que no puso muy buena cara cuando la invité a comer desvelándole el menú) cuando la probó, alucinó, así que ya veis, esta receta, allá donde va, triunfa. Vamos, como la cerveza...:D
Dificultad: para los que llaman a sus mamás hasta para ver cómo se enciende la vitro.
Tiempo de preparación aproximado: 25-30 minutos
Raciones: 4 personas
INGREDIENTES
- 300 g. de Tagliatelle
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento italiano bien hermoso
- 300 ml. de salsa de tomate estilo casero
- aceite de oliva virgen extra, un poco de pimienta negra y sal
- 2 latas de atún en aceite






