Y es que, en las comidas que organizamos cada dos por tres, siempre hay que poner algo que despierte los "ohhhhhhhhh" y los "ahhhhhhhhhhh" de los "pozo sin fondo" que forman mi hábitat familiar...En este caso le tocó a estos fabulosos Lumaconi, que no es más que una especie de pasta con forma de cestillo gigante que permite rellenarlo de lo que más os guste o de lo que se os haya quedado despistado en la nevera.
Porque esta pasta es como una 90-60-90...vamos, que todo le queda bien.
Lo servimos como aperitivo, para ser más pijos y más chic que nadie y, huelga decir, que no duraron ni 5 minutos.
Buon appetito!
Dificultad: Hervir y picar. Esta receta no tiene más.
Tiempo de preparación aproximado: 30-40 minutos
Raciones: 20 unidades
INGREDIENTES
- pasta Lumaconi (o variedad similar que se pueda rellenar)
- 5 palitos de cangrejo
- 1 cebolla pequeña
- 1 puerro mediano (la parte blanca)
- 1 diente de ajo
- 3 cucharadas soperas de tomate frito estilo casero
- 1 lata de mejillones al natural
- 7 gambas peladas
- 1 porción de bacalao grande
- aceite de oliva virgen extra
- queso rallado (parmesano, curado...el que más os guste)







