Esta receta es un ejemplo perfecto de que en la cocina nada se tira, todo se aprovecha.
Cuando preparéis gambas al ajillo, por favor, no tiréis ese aceite, ya que os servirá para preparar un arroz o guiso potenciando su sabor a la máxima expresión.
Realmente esta receta surge de la improvisación, pero visto el éxito entre los comensales, ya ha pasado a ser uno de los platos básicos en mi repertorio culinario.
Probadlo que os vais a quedar de piedra...
Dificultad: "mu" baja.
Tiempo de preparación aproximado: unos 45 minutos.
Raciones: 2-4 personas.
INGREDIENTES
- 220 g. de arroz
- 2 ó 3 alcachofas
- aceite sobrante de preparar las gambas al ajillo
- 1 litro caldo de pollo y verduras
- 100 g. tomate frito estilo casero (tipo Hida)
- 1 cucharadita de café rasa de pimentón dulce
- colorante alimentario
- sal
Otro mes volvemos a disfrutar con el reto Reposteras por Europa que ya en su día planteó Pili de Tothom a la cuina.
Este mes de marzo tocaba Austria, y como ya llevaba tiempo queriendo preparar la Tarta Sacher, pues este mes lo he tenido bastante fácil...
No sé si os acordaréis de la que se armó cuando nos tocó Bulgaria, con su indescifrable alfabeto cirílico...¡glups!
Ni que decir tiene, visto su aspecto, que todos los amantes del chocolate, y en concreto los más heavy metal que se atreven con las versiones más intensas del 70%, van a disfrutar de lo lindo con esta especialidad austriaca.
Para mi gusto, que soy una fan lover del chocolate con leche, prepararla con chocolate al 70% queda bastante intensa, pero mi madre, que ya no es que sea heavy metal, sino que ya pasa a la versión hardcore en lo que a pureza del cacao se refiere, esta versión le rechifló. Cuando le dije que a la próxima probaría con una versión de chocolate "de menor graduación en cacao" me suelta: calla, caaaaallaaaaa, pero qué diceeeeeesssssss, si así está bueníiiiiiiiisimaaaaaaaaa...Señor, pues ni que hubiese planteado un sacrilegio...jajajajaja
Así que lo dicho, sea cual sea vuestro gusto en chocolate, la tarta Sacher, que combina de una manera suprema el chocolate con el albaricoque, no os va a dejar indiferentes.
Palabrita.
Dificultad: siguiendo el paso a paso y si ya habéis hecho vuestros pinitos como reposteros, muy fácil. Para los menos mañosos, media.
Tiempo de preparación aproximado: 10 minutos preparación de la masa + 35 minutos horneado + enfriado + 5 minutos para preparar la cobertura + montaje + tiempo de solidificación del chocolate. Es un poco laboriosa, pero es de las típicas tartas en las que el resultado merece la pena.
Raciones: 12-14
Molde: circular de silicona de 23 cm.
INGREDIENTES
Para el bizcocho:
- 4 huevos a temperatura ambiente
- 100 g. de harina de repostería
- 100 g. de almendra molida
- 120 g. de mantequilla a temperatura ambiente
- 100 ml. de leche
- 50 g. de azúcar glass
- 150 g. de azúcar blanquilla
- 1 cucharada sopera rasa de café soluble
- 1/2 sobre de levadura química para repostería
- 50 g. de cacao en polvo Valor
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 1 bote de confitura de albaricoque
Para el almíbar:
- 100 ml. de agua
- 100 ml. de azúcar
- 2 cucharadas soperas de Amaretto (o ron)
Para la cobertura:
- 200 g. chocolate negro 70 % para postres
- 200 g. de nata para montar
- 70 g. de mantequilla
Para decorar:
Siempre he sentido curiosidad por las recetas que se preparan en el microondas, sobre todo porque se hacen en un momento, prácticamente no ensucian y porque conservan todas las propiedades de los alimentos.
Pero hasta el momento se había quedado sólo en eso: curiosidad.
O sea, que no veas el partidazo que le sacaba yo al micro...
Para ser más concretos, ahí van las grandes elaboraciones que hacía yo con este gran aparato:
calentar leche, calentar agua para el café, calentar comidas, y en definitiva, calentar todo lo calentable...
Ah bueno, para descongelar pan también...jajajajaja
Los que me seguís ya sabéis que el arroz con leche es uno de mis postres favoritos. Me chifla.
Y después de descubrir esta receta, pensé que mi pobre aliado de cocina tenía que pasar de manera urgente a mejores usos.
El resultado del arroz con leche en el micro es espectacular (y me quedo corta), y no hace falta estar venga mover para que no se nos pegue...
Pues eso, para quitarse el sombrero.
Dificultad: como lo hace todo el micro, ninguna.
Tiempo de preparación aproximado: unos 40 minutos.
Raciones: 8-10
INGREDIENTES
- 1 l. leche desnatada (o semi o entera)
- 500 ml. de agua
- 250 g. de arroz
- dos peladuras de limón
- una peladura de naranja
- 125 g. de azúcar
- 1 nuez de mantequilla
- 1 cucharada sopera rasa de azúcar avainillado
- 1 palo de canela
- canela en polvo para decorar
Otro mes que se presenta bien dulce con el reto Reposteras por Europa.
Destino: Bulgaria.
Varios flashazos saquearon mi mente nada más leer el destino...
¿Cómo? ¿Bulgaria? ¿En serio?
Bueno, de flashazos no tenían nada, más bien fueron rayazos tormentosos...se avecinaba borrasca...y de la que trae granizo.
El tema no se presentaba fácil.
Si mis conocimientos culinarios sobre la repostería europea ya andaban cogidos con pinzas, respecto a Bulgaria ya estaban como las temperaturas últimamente: bajo cero.
Pero calla, que a esto le tenemos que sumar la guinda del pastel: el alfabeto cirílico búlgaro.
¿Pero esto que es? Estás de coña ¿no?
Ni el traductor de google logra descifrarlo, mirad lo que os digo.
Pero aún así he aprendido lo que no está escrito (y no en alfabeto cirílico, claro) y, entre otras cosas, esto es lo bueno de los retos. Desde luego.
Así que aquí viene un dulce tradicional búlgaro: el tikvenik.
Delicioso.
Como el esfuerzo que me ha costado encontrarlo.
Si os gusta la calabaza (y con lo saludable que es, debería), lo vais a pasar en grande, con triple salto y pirueta vertical.
Buenísimo, de verdad.
Animaos que el esfuerzo... ¡ha valido la pena!
Dificultad: sencillo hasta decir basta.
Tiempo de preparación aproximado: 10 minutos preparación + 30 minutos de horneado
Raciones: 8-10
INGREDIENTES
- 1 plancha de hojaldre
- 300 g. de calabaza asada
- 1 cucharada rasa de desayuno de canela
- 1 puñado generoso de nueces
- 50 g. de azúcar moreno
- 30 g. de mantequilla
Os pongo en antecedentes.
Todos los años nos vamos la familia al completo a pasar la Navidad a un pueblo de Jaén, y todas las noches nos ponemos a jugar al parchís como si no hubiera un mañana.
Así que una de las tardes en las que vamos al súper a "cargar municiones", a mi primo, a mi pareja y a mí nos entra el ansia irrefrenable de comprar palomitas para amenizar la velada...
Ahí estamos cuando mi primo, todo emocionado, se va directo a la estantería a coger esas palomitas de mantequilla que se preparan en el micro. A lo que yo le digo: "Oye, podríamos coger el maíz para hacerlas nosotros caseras, ¿no?, porque esas de mantequilla rollo industrial con color amarillo Simpson no sé yo..."
Y mi primo: "Ah, pues vale, pero estas que tanto engordan también las cogemos".
A lo que yo contesto: "¿Pero tú sabes hacer las palomitas caseras dulces? Porque yo no tengo ni idea...Mira que yo he probado las de Ana la amiga de mi madre y le salen de muerte natural..."
Y mi primo: "Uy claro, tú no te preocupes que a mí me salen de lujo...que yo cuando vivía en Valencia, en el piso de estudiantes las hacía a menudo..."
Así que todos contentos allá que vamos con dos paquetes de maíz y un paquete de grasas saturadas "sabor palomitas"...
Ayyyy señor, ese momento en el que se pone a prepararlas...todavía me estoy riendo.
Me llena la olla con 3 litros de agua lo menos, a lo que le suma medio litro más de aceite. Y ahí me echa el buen señor el maíz...
En esas que me acerco para ver el proceso y, al ver todo el maíz flotando le pregunto: "¿Pero qué estás haciendo, palomitas o arroz a la cubana? jajajajajaja Y me suelta: "Calla calla, que ahora enseguida explotan..."
Ya podéis imaginar el resultado:
Palomitas caseras ingeridas: cero.
Olla a la que le salta hasta el esmalte y que va directa a la basura: una.
Paquete de grasas saturadas "sabor palomitas" ingeridos: uno (a ver, ya no teníamos otra cosa...)
Así que visto lo visto, lo primero que hice al volver a casa es investigar cómo hacer unas palomitas caseras de caramelo que se pudieran comer.
Y aquí el resultado: sencillamente espectaculares...
Dificultad: Para mi primo altísima (jajajajajaja)...Para el resto de mortales, ninguna.
Tiempo de preparación aproximado: 5 minutos.
Raciones: 2-4 personas.
INGREDIENTES
- 60 g. de maíz
- 60 g. de azúcar
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra